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La
misión es conservar muestras representativas
de todas las comunidades y hábitats.
Como
una aproximación para evaluar la beta-diversidad
o diversidad entre hábitats, como ensambles únicos
de especies a lo largo de gradientes ambientales, se
evaluó la representación de las 111 "mayores
unidades de vegetación (MUV)" dentro del
sistema de áreas protegidas existente.
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| "Mayores
unidades de vegetación": Las MUV se definieron
a través de la superposición del mapa de
subregiones con los tipos forestales existentes actual
e históricamente que fueron creados especialmente
para este análisis. Es decir que, cada tipo de
vegetación presente en una subregión fue
considerado como un ensamble único de especies
que debe ser representado dentro del sistema de áreas
protegidas. |
A través
de un análisis de vacíos ("gap análysis")
se esperaba responder qué tan bien las áreas
protegidas y las áreas de alto valor identificadas
por los expertos se superponen con la biodiversidad existente
en la Eco-región.
El objetivo
central es tratar de conservar una muestra representativa
de cada hábitat que asegure la viabilidad de las especies
y los ensambles de especies de cada unidad de vegetación.
Automáticamente, esta meta nos conduce a la pregunta
sobre cuánto es necesario conservar (porcentaje de
superficie, número y tamaño de bloques, etc.)
como para poder cumplirla.
Como parte
de un objetivo "políticamente" realista se
ha propuesto la representación de un 10 % de la distribución
histórica original de cada hábitat, aunque en
términos ecológicos ha sido considerado insuficiente.
Algunos estudios basados en parámetros ecológicos
(estructura, diversidad y resiliencia) intentaron cuantificar
un nivel adecuado de representación, con resultados
de hasta el 50 % de la superficie histórica de una
comunidad. En ausencia de datos robustos, para la ER Valdiviana
se ha definido un rango de metas escalonadas del 10 al 25
% de representación para cada tipo de vegetación
originalmente distribuido dentro de la Eco-región.
En la
Eco-región Valdiviana los niveles porcentuales de representación
varían entre el 0 y el 87 %. En particular, el 77 %
de las unidades de vegetación están por debajo
del 15 % de protección, mientras que el 80 % presentan
valores inferiores al 25 %. A pesar de ello, este análisis
demostró que en la mayoría de las subregiones
existe una superficie remanente como para alcanzar el objetivo
de un 25 % de representación. En Chile esta meta no
podría lograrse en el Valle Central y la porción
norte de la Cordillera de la Costa, donde sólo existen
pequeños fragmentos de bosque nativo y se requieren
tareas de restauración ecológica para alcanzar
un nivel mínimo de representación.
En síntesis,
para lograr una adecuada representación de las comunidades
vegetales de la Eco-región aún existe suficiente
hábitat remanente como para alcanzar valores de entre
el 15 y 25 % de protección. En las subregiones que
han sufrido mayor conversión habría que desarrollar
acciones de restauración para alcanzar valores mínimos
de un 10 %. Esta meta de la visión para la Eco-región
sólo podría alcanzarse con un fuerte compromiso
político que apunte a la correcta implementación
de las áreas protegidas existentes, la creación
de nuevas áreas y el aporte de fondos para garantizar
su viabilidad en el tiempo.
Elementos
especiales
Para asegurar
que los componentes de la biodiversidad que se distribuyen
en una escala espacial más pequeña sean capturados
por el análisis de representación, su ocurrencia
fue considerada en el proceso de priorización de áreas
de alto valor biológico.
Estos
"elementos especiales" fueron definidos como especies,
sitios, poblaciones relictuales, etc. de alto valor para la
conservación. Un total de 12 elementos especiales pudieron
identificarse y mapearse para desarrollar esta visión
biológica
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